
Hay días y días en la vida de una persona, pero siempre esta ese que nunca olvidaras, por lo general es la primera vez que ves a alguien o a alguna cosa, en mi caso fue cuando vi el mar. Sí el mar la llegada del océano a la costa.
Fue especial, como amor a primera vista una conexión única. Pasare a describir la situación. Era pleno invierno, mucho frío mas del que te estas imaginando, un viento que si no era un ciclón no quiero estar cuando haya alguno, y yo ahí solo (como loco malo) con una campera y un gorrito contemplando semejante cantidad de agua en movimiento, diferenciado los colores, todo muy tranquilo hasta que... cuando estaba por quedarme dormido veo un movimiento raro dentro del agua, como algo que nadaba y lo seguía un brillo especial, algo que nunca se había visto, lo loco en estos casos es que uno esta siempre solo.
Trate de no darle importancia al hecho que havia acontecido y me retire de la playa porque ya se estaba haciendo de noche, me estaba durmiendo y ya no se veía mucho, aparte esa cosa que paso me asusto un poco.
Bien temprano a la mañana salgo un poco mas equipado, agarre mi grabador de periodista para hablar mientras me inspiraba mirando el agua, también agarre el equipo de mate y mi cámara de foto para registrar lo que estaba conociendo. El día paso mas rápido de lo que me imaginaba, menos viento mermo el frío, estaba para aprovechar la noche en la playa con un fogón. Cuando estoy prendiendo el fuego, la misma situación vivida el día anterior, algo que nadaba en el agua y un brillo especial salía del mar. Me acerco a la orilla con la cámara de fotos para inmortalizar en una foto ese momento, (cosa que cuando se ve la foto nunca se logra), y ahí paso algo inesperado, una rubia pulposa, sexy, con unos labios hermosos, se asomo para respirar. Yo por mi parte trate de disparar con la cámara pero era en vano, el tiempo se paralizo, el agua dejo de moverse, éramos dos, ella y yo, yo y ella, solos en la playa y ya era la media noche.
El miedo se apoderaba de mi al no saber que estaba pasando, no tener el control de la situación siempre asusta por mas que uno le haga creer al otro que no pasa nada, por dentro el temor crecía. La bella rubia me mira intentándome decir algo lo que yo no logro entender, trato de hablar, de hacerme el chistoso, pero se ve que algo le cayo mal, porque en el mismo momento en que esbocé un leve ja!!! el agua se hizo una sola ola atrás de la bella muchacha de brillo especial, mi cámara de fotos no funciona, mi grabador tampoco, de nuevo estoy solo a quien se lo contare si salgo vivo de esta situación pensaba en mi interior.
La bella rubia dejo de serlo en segundos, su cara se transformo en la del mismísimo demonio, su brillo especial paso a ser un brillo de fuego respaldado por una ola gigante cual tsunami, y ahí empezó a emitir sonidos, eran gritos fuertes. Hasta ahí recuerdo, después de eso amanecí en la playa con todas mi cosas acomodadas, pero yo estaba todo mojado y con algas, como si hubiese estado en el fondo del mar.
Esta es la historia de mi primera vez en el mar, lo curioso es que al revelar las fotos, solo una salió de ese momento, esa foto aun la conservo, lo que tiene de especial es que el único que ve el contenido soy yo, todos los demás la ven en blanco.